Oración de la mañana Lunes 8 Noviembre
Buenos días, CRISTO REINA, nos preparamos para la oración de la mañana…
En el nombre del Padre, del Hijo, del Espíritu Santo Amén.
Hoy el abuelo y la abuela se hablan peleado, y la abuela estaba tan enojada que no le dirigía la palabra a su marido. Al día siguiente, el abuelo había olvidado por completo la pelea, pero la abuela seguía ignorándole y sin dirigirle la palabra. Y, por más esfuerzos que hacía, el abuelo no conseguía sacar a la abuela de su mutismo. Al fin, el abuelo se puso a revolver armarios y cajones. Y cuando llevaba así unos minutos, la abuela no pudo contenerse y le gritó: «¿Se puede saber qué estás buscando?».
«¡Gracias a Dios, ya lo he encontrado!» —le respondió el abuelo con una sonrisa—. ¡Tu voz!
Como hemos escuchado a unos les duran muy poco los enfados, pero hay otros a quienes nos duran mucho, porque nos cuesta perdonar y olvidar. Mantenernos sin hablar a un amigo o a alguien de casa porque nos hemos peleado con él nos hace sufrir a nosotros mismos y a la otra persona. Ayúdanos, Señor, a ser un poco más olvidadizos como el abuelo de la fábula y así poder estar alegres y felices mucho más tiempo.
Cerremos los ojos por un momento y centrémonos en nuestro GRAN CORAZÓN.
Ahora, intenta responderte… ¿Eres de los de olvidar rápido o te cuesta olvidar aquello que te ha sucedido con tu compañero, tu madre, tu padre…?
Coge un papel y escribe aquello que te haya sucedido con alguien cercano a ti, compártelo si así lo deseas.
¿De verdad merece la pena cargar con ese dolor tanto tiempo?
Hoy te damos gracias por las personas alegres y por las que saben perdonar, que nos ayudan a vivir felices y ser felices.
Con este agradecimiento, rezamos todos juntos el Padre Nuestro.
Para finalizar os dejamos con estas palabras de José Gras:
Jesús, por el inmenso amor que nos demostraste,
desde la Encarnación hasta tu Ascensión al cielo y
el que nos muestras a todas horas,
quedándote con nosotros en la Eucaristía,
concédenos la gracia de formar grupos de corazones agradecidos,
que unidos al tuyo, atraigan a otros
y formemos el trono de tu Soberanía.
CRISTO VENCE, CRISTO REINA, CRISTO IMPERA, CRISTO LUZ INFINITA, ALUMBRA NUESTRA INTELIGENCIA, AMÉN.
¡Qué paséis un buen día!
