Oración Jueves 23 de abril
Oración Jueves 23 de Abril 2026
Buenos días, Cristo Reina, nos preparamos para la oración….
Buenos días, Cristo Reina, comenzamos la oración de la mañana…
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo…
https://www.youtube.com/watch?v=iONwSv0oGSg&list=RDiONwSv0oGSg&start_radio=1
Señor, al comenzar este nuevo día, te damos gracias por la vida y por este tiempo de Pascua en el que celebramos que Jesús vive. Gracias porque nos recuerdas que siempre hay luz, incluso después de los momentos difíciles, y que la esperanza nunca se apaga.
Ayúdanos a empezar este día con alegría, con ganas de hacer el bien y de descubrirte en todo lo que vivimos.
Escuchamos ahora un pequeño cuento:
Había una vez una pequeña vela que estaba muy triste. Se encontraba apagada y sola en medio de una sala. Veía que el mundo a su alrededor a veces era oscuro, y pensaba: “¿Qué hago aquí? ¿Qué hago en medio de tanta oscuridad?”
Un día, alguien la encendió. Al principio, la vela tenía miedo de consumirse, de ir desapareciendo poco a poco. Pero, a medida que pasaba el tiempo, se dio cuenta de algo: En medio de la oscuridad de la sala, alcanzaba a vislumbrar cómo un anciano leía sentado en su sofá ayudado por la luz que ella irradiaba; o como unos niños, jugaban a las cartas antes de dormir bajo su brillo. Su luz ayudaba a otros a ver, a no tropezar, a sentirse acompañados.
Cuando la vela comenzaba a ser feliz al sentirse útil, llegó un chico, que aproximando otra vela similar a ella, la encendió. El corazón de la vela se sobresaltó. No solo daba luz a las personas que la rodeaban, si no que descubrió que también podía compartir su luz, otras velas se fueron encendiendo con su llama. Y lo que antes era oscuridad, se llenó de luz.
Entonces la vela comprendió que su vida tenía sentido cuando se compartía. Ya no le importaba desgastarse, ahora, su vida tenía sentido, la pequeña sala que era su hogar estaba llena de luz.
Señor, ayúdanos a ser como esa pequeña vela. A no tener miedo de dar lo mejor de nosotros, de ayudar, de compartir, de hacer el bien, aunque parezca pequeño.
En este tiempo de Pascua, recuérdanos que Tú eres la luz que nunca se apaga. Y que nosotros podemos llevar esa luz a los demás con nuestras acciones, nuestras palabras y nuestra forma de tratar a los demás.
Que hoy sepamos iluminar con una sonrisa, con una ayuda, con un gesto de cariño.
Hoy, como bien sabemos, es el día del libro y queremos también recordar, de manera especial, el valor que ellos tienen, nos ayudan a crecer y a descubrir nuevas historias. Ayúdanos a que nuestra vida sea una historia llena de luz y de esperanza.
Acompáñanos, Señor, en todo lo que hagamos hoy. Que vivamos con alegría, sabiendo que Tú estás con nosotros.
En palabras del padre Gras:
“Te pido que me inspires valor para sacrificar todos mis gustos a tu gusto, todos mis afectos a tu afecto, todo mi ser a tu Amor”.
Con este deseo, rezamos juntos el padre nuestro:
Padre nuestro que estás en el cielo,
Santificado sea tu nombre,
Venga a nosotros tu reino.
Hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo,
Danos hoy nuestro pan de cada día,
Perdona nuestras ofensas,
Como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden.
No nos dejes caer en la tentación
Y libranos del mal.
Amén.
CRISTO VENCE, CRISTO REINA, CRISTO IMPERA, CRISTO LUZ INFINITA, ALUMBRA NUESTRA INTELIGENCIA, AMÉN.
¡Qué paséis un buen día!