Martes 07 abril 2026
Buenos días, CR… Nos preparamos para la oración
Acomódate, respira… intenta sentir los latidos de tu corazón… cierra los ojos si te ayuda… sigue respirando… prepara tu cuerpo para escuchar lo que Jesús quiere decirte hoy.
Del evangelio según San Juan:
En aquel tiempo, estaba María junto al sepulcro fuera llorando. Y mientras lloraba se inclinó hacia el sepulcro, y ve dos ángeles sentados donde había estado el cuerpo de Jesús. Los ángeles le dicen: «Mujer, ¿por qué lloras?». Ella les respondió: «Porque se han llevado a mi Señor, y no sé dónde le han puesto». Dicho esto, se volvió y vio a Jesús: «Mujer, ¿por qué lloras? ¿A quién buscas?». Ella, pensando que era el encargado del huerto, le dice: «Señor, si tú te lo has llevado, dime dónde lo has puesto, y yo me lo llevaré». Jesús le dice: «María». Ella se vuelve y le dice “Maestro”». Jesús le contestó: …vete donde mis hermanos y diles…
Reflexión
En el Evangelio vemos a María Magdalena muy triste. Ella está llorando porque cree que ha perdido a Jesús para siempre. A veces nosotros también nos sentimos así: tristes, confundidos o pensando que estamos solos. Pero pasa algo muy especial… Jesús está ahí, ¡aunque ella no lo reconoce! Y entonces sucede lo más importante: Jesús la llama por su nombre: “María”.
En ese momento, todo cambia. María reconoce a Jesús y su tristeza se convierte en alegría. ¡Jesús está vivo!
• Jesús siempre está cerca de nosotros, incluso cuando no nos damos cuenta.
• Él nos conoce a cada uno y nos llama por nuestro nombre, porque somos importantes para Él.
• Cuando escuchamos a Jesús en nuestro corazón (en la oración, en el amor, en el bien que hacemos), podemos sentir su alegría.
A veces buscamos a Jesús en lugares complicados, pero Él está más cerca de lo que creemos: en nuestra familia, en nuestros amigos, en quien necesita ayuda.
Después de ver a Jesús, María no se quedó callada. Fue corriendo a contar la buena noticia. Nosotros también podemos ser como María:
• Compartiendo alegría
• Ayudando a otros
• Hablando de Jesús con nuestras acciones
Jesús ha resucitado y está vivo. Y hoy también te llama por tu nombre… ¿lo escuchas?
Terminamos todos juntos rezando un Padre Nuestro.
Cristo vence, cristo reina, cristo impera, cristo luz infinita alumbra nuestra inteligencia, amén.