ORACIÓN DE LA MAÑANA, 2 DE FEBRERO 2022
Buenos días, Cristo reina,
Comenzamos la oración de la mañana “En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, amén”.
Cerramos nuestros ojos, respiramos profundamente, dejemos que nos llegue el aire a nuestros pulmones, ahora disponemos nuestro corazón para acoger la enseñanza de la siguiente historia.
Un jovencito ciego acostumbraba pedir limosnas a la entrada de un centro comercial. Todos los días se le podía ver ahí, con un pequeño sombrero que le servía para recibir las monedas, y un cartel que decía: «Soy ciego. Por favor, ayúdenme con una limosna». Así pasaban los días, hasta que ocurrió un hecho interesante.
Resulta que un hombre se le acercó y, después de echarle unas monedas,
agarró el letrero y escribió unas palabras en la parte de atrás. Luego lo colocó
de modo que la gente leyera el nuevo mensaje. Al poco rato el sombrero
comenzó a llenarse de monedas con una rapidez inusual.
Al final de la tarde el hombre que había escrito el nuevo mensaje regresó para
ver qué tal iban las cosas. Entonces el joven ciego aprovechó para preguntarle.
—¿Qué hizo usted para que la gente me diera más dinero?
—Solamente cambié el letrero que usabas para pedir ayuda.
—¿Y qué escribió?
—Escribí: «Este es un hermoso día, pero yo no puedo verlo».
Ambos letreros pedían ayuda, pero el segundo tenía una pequeña y, a la vez, gran diferencia. Les recordaba a todos que tenían la bendición de poder ver y que debían sentirse agradecidos por ello.
Reflexión
Muchas veces nos levantamos y nos acostamos sin siquiera detenernos un segundo para agradecer los miles de bendiciones que caen del cielo sobre nosotros. Poder escuchar la risa de nuestros amigos, de nuestra familia, poder sentir el olor de nuestra comida, contemplar el verdor de los árboles y el azul del cielo.
Y es que a veces ponemos tanta atención a nuestros problemas o necesidades que no nos queda espacio para disfrutar las bondades que recibimos.
Haz una pausa hoy, y todos los días, para contemplar las cosas buenas que tienes a tu alrededor y dale gracias a Dios por cada una de ellas, puedes hacerlo con una oración, con una sonrisa, con unas letras de agradecimiento, etc. Te darás cuenta que tenemos miles de razones por las cuáles estar felices y agradecidos.
Hoy, día de la virgen de la Candelaria, nos ponemos en sus manos y le rezamos un ave María, para qué, al igual que ella, seamos agradecidos y trasmitamos, con nuestra actitud, felicidad y dicha a los que nos rodean.